La columna cervical es la porción
más alta de la columna vertebral.
Está formada por siete vértebras
que se llaman C1, C2,.. C7 y que
son las vértebras más
pequeñas de la columna vertebral.
La región cervical se encuentra
en una situación intermedia
entre la cabeza (elemento de gran
peso) y la columna torácica
(elemento con movilidad mínima)
y es la encargada de mover y colocar
la cabeza en la posición
más correcta para realizar
funciones elementales y habituales
como leer, conducir, adoptar diferentes
posturas durante el trabajo, etc...
Se calcula que
movemos la columna cervical unas
600 veces a la hora, lo que unido
a la larga expectativa de vida,
el trabajo y las formas de realizarlo,
la vida sedentaria y la pérdida
de masa muscular que acompaña
a la misma, son causas implicadas
en la génesis de problemas
degenerativos cervicales y de su
sintomatología dolorosa (cervicalgia).
La columna cervical
contiene en su interior estructuras
nerviosas de gran importancia: la
médula espinal. La médula
es un gran cordón nervioso
que lleva la información
de todas y cada una de las partes
de nuestro organismo hacia el cerebro
(nuestro gran procesador) donde
se elabora una respuesta que es
conducida por la médula hasta
los órganos efectores (músculos,
etc).
Desde la médula
se desprenden diferentes nervios
(raíces) que salen de la
misma y que abandonan la columna
cervical por los agujeros de conjunción
(localizado entre dos vértebras)
para formar los nervios periféricos.
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La patología
degenerativa de la columna cervical
puede ser causa de dolor local en
el cuello, de dolor irradiado a
uno o a los dos brazos y de compresiones
medulares con grado variable de
gravedad.
¿Qué es una
cervicalgia?
Se denomina cervicalgia al cuadro
de dolor cervical de causa variable,
pero que, la mayor parte de las
veces, tiene su origen en cambios
degenerativos cervicales.
Las vértebras cervicales,
como el resto, muestran un movimiento
con respecto a las vértebras
colindantes. Estos movimientos se
realizan en un complejo de tres
articulaciones: el disco, situado
en la porción anterior, y
las dos articulaciones posteriores,
una a cada lado. El desgaste del
disco de manera aislada o asociado
a cambios degenerativos del cartílago
de las articulaciones posteriores
pueden, en si mismos, ser origen
del dolor y causa de alteraciones
de estabilidad mecánica que
también puede causar dolor
durante el movimiento.
La cervicalgia
puede ser aislada o acompañarse
de dolor de cabeza (cefalea), sensación
de mareo con los cambios de posición
de la misma. Esta sintomatología
puede tener su origen en la columna
cervical o en otro lugar, siendo
la patología cervical sólo
un mero agravante de la sintomatología.
No todos los mareos tienen su origen
en la columna cervical aunque se
evidencie en la radiografía
que existen cambios degenerativos.
¿Qué
es una braquialgia y una cervicobraquialgia?
Una braquialgia es un dolor en el
brazo, que sigue una distribución
de acuerdo con un área, anatómicamente
conocida, que se corresponde con
el territorio de inervación
de una raíz nerviosa. Por
otro lado, una cervicobraquialgia
es la combinación de dolor
en el brazo (con las características
descritas anteriormente) y dolor
en la columna cervical.
La íntima relación
entre las raíces nerviosas
y los discos y las estructuras articulares
(carillas articulares, cápsulas
articules, etc) son la causa de
que los problemas degenerativos
de la columna cervical puedan causar
compromiso de la raíz, alterando
su capacidad de conducción
nerviosa y, por tanto, causando
dolor irritativo de la raíz
(braquialgia) y/o alteración
en la fuerza de los músculos
dependientes de dicha raíz
(paresia).
El desgaste del
disco puede dar lugar a la pérdida
de altura con abombamiento posterior
y/o la rotura del mismo comprimiendo
la ráiz. Por otro lado, los
cambios degenerativos en el disco
y en las articulaciones posteriores
pueden originar osteofitos (procidencias
óseas) que de manera aislada
o asociado a lo anterior, pueden
comprimir las raíces nerviosas.
¿Qué es la
mielopatía cervical?
Es la sintomatología derivada
de la mala función de la
médula espinal secundaria
a una compresión de la misma
en el contexto de una patología
degenerativa cervical. Es un cuadro
diferente a la compresión
medular por un traumatismo, un tumor,
una infección, etc.
Los cambios degenerativos
cervicales cierran (estenosan) el
conducto raquídeo y ahogan
a la médula y, lo que es
más importante, a su irrigación
y con ello a su oxigenación.
Por esta razón la sintomatología
que aparece es lenta, progresiva
y no siempre totalmente recuperable.
Puede ser leve, sólo identificable
durante una exploración neurológica,
o muy grave e invalidante.
¿Qué
tipo de estudio precisa la patología
degenerativa cervical?
El estudio debe basarse en una correcta
historia clínica (qué
le duele, por que parte se distribuye
el dolor, existe alguna postura
que mejore o empeore la sintomatología,
etc), seguida de una exploración
clínica con palpación
de la columna y su musculatura,
exploración de la movilidad
de la misma anotando si es normal
o no y si duele o no. Por último,
se debe realizar una exploración
neurológica de fuerza, reflejos,
sensibilidad y exploración
de una serie de reflejos en los
miembros inferiores que inidicarían
afectación de los cordones
medulares.
Siempre en segundo
lugar y nunca sustituyendo a la
exploración clínica,
deben realizarse una serie de pruebas
complementarias. Se debe partir
de unas radiografías estándar
de frente y de perfil (ocasionalmente
oblicuas y funcionales) buscando
si existen pinzamientos discales,
pérdidas de estabilidad,
osteofitos, etc... La Resonancia
magnética es una prueba complementaria
que aporta una gran cantidad de
información sobre las partes
blandas, deja ver el disco y permite
identificar las protrusiones y las
hernias discales, los cambios de
hidratación discal, las compresiones
radiculaes y/o medulares y los cambios
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bioquímicos
en la médula espinal secundarios
a compresiones graves y de larga
evolución.
En ocasiones es necesaria la realización
de TAC, arteriografías, eco-doppler,
etc... para completar el estudio.
¿De qué tipos
de tratamiento disponemos?
Cuando hablamos de cervicalgia aislada
el tratamiento debe ser básicamente
médico y el uso de la cirugía
está indicado en muy raras
ocasiones. Se debe fundamentar en
medicación analgésica,
relajantes musculares y antiinflamatorios
combinados o aislados en función
de la sintomatología. El
tratamiento rehabilitador, en sus
diferentes tipos, tienen un lugar
importante en el manejo de estos
problemas: la electroterapia, la
cinesiterapia, la masoterapia y
las manipulaciones cervicales. El
uso del collarín cervical
debe siempre ser limitado en el
tiempo ya que crea "adicción"
y atrofia muscular de difícil
recuperación.
Cuando el paciente
tiene una sintomatología
dolorosa de mayor o menor importancia
pero lo que predomina es la sintomatología
(sensitiva o motora) derivada de
la compresión radicular,
el abordaje primario debería
ser conservador y básicamente
similar al anterior. Cuando exista
pérdida de fuerza y/o la
braquialgia sea muy importante no
responda al tratamiento conservador
y exista una clara correlación
entre la sintomatología,
la exploración y las pruebas
complementarias, puede estar indicado
el tratamiento quirúrgico
descompresivo y estabilizador.
En los casos en
los que la sintomatología
sea de compresión medular
y de afectación leve el tratamiento
debe ser la observación y
la exploración al cabo de
unos meses a fin de confirmar la
estabilización o progresión
del cuadro. Por el contrario, cuando
la sintomatología es grave
o bien se constata una progresión,
el planteamiento debería
ser quirúrgico.
ESTA INFORMACION ES GENERAL
Y TEORICA. NUNCA DEBE PREVALECER
SOBRE LA QUE LE APORTE SU ESPECIALISTA
EN CIRUGÍA DE LA COLUMNA,
ÉL ES EL QUE MEJOR CONOCE
SU CASO CONCRETO |